Quisiera compartir mis observaciones respecto al uso del ERP y TIVENDO. Si bien considero que es un software robusto y completo, existen puntos críticos que afectan nuestra operatividad:
Modelo de costos: El cobro individual por funciones y reportes resulta poco atractivo y genera incomodidad. Existe una falta de claridad sobre si es posible adquirir un paquete integral o si cada reporte mantiene un costo individual (ej. 1 UF), lo cual dificulta la planificación financiera. Además, tener que pagar para incorporar reglas básicas (como aceptar facturas no asociadas a inventario) o para generar cotizaciones con despachos desde el ERP, resta competitividad a la herramienta.
Experiencia de usuario y eficiencia: La interfaz presenta una redundancia excesiva en las opciones de facturación (múltiples variantes de "Rebaja Stock"). Esto, sumado a la alta cantidad de clics necesarios para finalizar un documento, induce a errores y ralentiza el flujo de trabajo en momentos de alta demanda.
Notas de Crédito: El proceso actual es ineficiente. Sería ideal que, desde el mismo documento (factura o boleta), se desplegara la opción de "generar nota de crédito" para seleccionar si se desea anular el documento o corregir montos, realizando todos los ajustes automáticos en segundo plano. Actualmente, el hecho de tener que eliminar manualmente un comprobante de pago para emitir la nota genera una carga de trabajo excesiva, especialmente para quienes operamos con distintos e-commerce.
Visualización: Existen problemas de diseño que impiden trabajar correctamente. Por ejemplo, al centralizar un documento en el módulo de contabilidad, la información en el listado de productos no es legible, dificultando la búsqueda.
El listado de observaciones es bastante amplio como para escribirlo en un solo mensaje; sin embargo, sí es necesario que exista una opción donde los clientes podamos ofrecer las oportunidades de mejora, se puedan votar y, de acuerdo a la votación, vayan considerándolas y priorizándolas.
Conclusión: El sistema se percibe como un conjunto de herramientas dispersas que no conversan armónicamente entre sí; parece construido "a pedazos" donde cada sección tiene un costo independiente. Aunque el software ofrece opciones que generan valor, esta falta de cohesión y simplicidad me obliga a buscar otras alternativas. Mi experiencia hasta el momento me ha servido, al menos, para ser más estricto al evaluar y contratar servicios similares en el futuro. Es una herramienta con grandes oportunidades de mejora para ser realmente atractiva para los emprendedores.